miércoles 26 de agosto de 2009

Waist... training?

En un blog que no viene al caso me encuentro con la palabra "training corset", "corsé de entrenamiento". Me entran sudores fríos. Para entrenar, exactamente... ¿qué? Me voy a la Wikipedia (no soy especialmente fan, pero estoy un poco vaga) y veo que sí, que existe. Habla un poco de los corsés utilizados para "entrenar" o "modificar" el cuerpo por razones ortopédicas, pero en realidad la mayor parte del artículo se centra (¡cómo no!) en las modificaciones "cosméticas".

Particular repelús me produce la sección de "waist training"... ¿entrenamiento de la cintura? (nótese que, si bien el tema este de los corsés me parece de por sí creepy, el uso de "training" en este contexto ya me desconcierta totalmente. ¿Hay que, como diría mi madre, cincharse para entrenar el cuerpo, para entrenar la cintura? ¿No suena todo a historia de disciplina que marca que hay que hacer sufrir al cuerpo para que se acostumbre al dolor y al sufrimiento). Y esto ya es de traca:

"Waist training, or waist reduction, generally uses an hourglass corset. Waist reduction, sometimes called "tightlacing," is often used by women who are post-pregnancy."

El hecho de que varias de mis amigas y conocidas (varias no, es una epidemia) se hayan quedado embarazadas durante los últimos dos años me ha hecho ser un poco más consciente de que en el tema maternidad/paternidad, las desigualdades y los dobles estándares siguen siendo tremendos, tremendos, tremendos. Si ahora encima hay que ponerse un corsé para recuperar la figura una vez pasado el trago, no vaya a ser que tu marido el pobre sufra un trauma por no tener al lado una muñequita perfectamente patriarchy-compliant, apaga y vámonos.

lunes 13 de julio de 2009

No es tiempo de matices

Pintar el aborto o, sin ir más lejos, los anticonceptivos como la panacea de la liberación femenina me parece tremendamente problemático. Por ahí atrás en este blog he pegado párrafos de Andrea Dworkin al respecto. Sin embargo, en estos tiempos en que se pervierte hasta el límite el concepto de "libertad", en los que se afirma que es peor abortar que abusar de un niño, ¿realmente podemos permitirnos el lujo de introducir matices en el discurso? A mí me cuesta mucho hacer frente común ante nada (me cuesta hacer frente común conmigo misma, en realidad), pero creo que este, por desgracia, no es el tiempo de hacer matices, ni en esta cuestión ni en otras.

domingo 28 de junio de 2009

¿Una mitología feminista?

Hojeando Feminismo para principiantes, de Nuria Varela, me doy cuenta de que nunca me he encontrado con una historia del movimiento feminista expuesta así, de forma divulgativa y casi escolar, con un énfasis en ciertos momentos y acontecimientos como la muerte de la sufragista Emily Davison o la publicación de La mística femenina, como intentando escribir una historia esquemática, marcada por hitos muy concretos, protagonizada por individualidades bien identificables.

Me pregunto si en algún lugar del mundo se estudia como tal en las escuelas esta historia del feminismo contada así. Aunque no cabe duda de que tiene sus problemas estudiar la historia según una serie de narrativas y haciendo hincapié en personalidades individuales más que en el contexto, lo cierto es que a nivel de educación primaria y secundaria es algo bastante efectivo. Yo no estudié nunca el feminismo como tal; imagino que en Historia Contemporánea hablaríamos algo del sufragismo en el tema dedicado a la Primera Guerra Mundial; sí recuerdo que algo nos contaron del voto femenino obtenido durante la Segunda República, y en el tema de los años 60 y 70 había un apartado de movimientos sociales y sí que estaba el feminismo. Pero estas pinceladas no están sostenidas por ninguna narrativa, ni destaca en ellas ningún nombre individual. Tal vez dedicar una clase o dos de historia en la enseñanza secundaria a tratar el movimiento feminista ayudaría a deshacer un montón de prejuicios sobre el movimiento (que también trata Nuria Varela en su libro) y, sobre todo, a crear cierta conciencia de clase entre las alumnas sin que los alumnos se sintiesen excluidos sino que pudiesen incorporar el imaginario feminista a su bagaje como ciudadanos del siglo XXI (pienso que ambas cosas no son incompatibles: yo estudié a Martin Luther King y no me sentí excluida por ser blanca).

Por lo demás, el libro de Nuria Varela tiene bastante buena pinta.

lunes 22 de junio de 2009

El argumento del lujo

Desde su aparición, con el Ministerio de Igualdad se ha cebado todo el que aspira a ser algo en la derecha española, y algunos de la izquierda también, todo sea dicho. Último ejemplo, aquí. Yo a lo mejor también me cebo un día de estos, pero por no ser lo bastante radical. Y es curioso que todos los ataques vayan por la vía de la caricaturización (en muchas páginas de internet ya se le llama el ministerio de "igual da" y/o por la vía de que, estando España como está (paro, crisis económica disparada, problemas en un montón de sectores que se vienen arrastrando desde hace años, los sempiternos terrorismo e inmigración), el gobierno socialista se dedique a crear un ministerio que, en principio, es un lujo, es superfluo, ustedes preocúpense de arreglar la crisis y después ya pensaremos en la igualdad. El mismo argumento demagógico que se utiliza con frecuencia, por otra parte, contra cualquier iniciativa que pretenda dar un empuje a las lenguas minorizadas. Un lujo. Y, en tiempos de crisis como los actuales, los lujos son lo primero que se cae.

domingo 14 de junio de 2009

Las herramientas del amo nunca destruirán la casa del amo


La frase que encabeza este post (en inglés, The master's tools will never dismantle the master's house) es el título de un capítulo de Sister Outsider, de Audre Lorde, aparecido en 1984. En la línea de bell hooks, que ya ha sido ampliamente comentada en este blog, Lorde ataca el racismo del feminismo norteamericano blanco y académico, que ella considera ciego a su privilegio de raza/clase o directamente racista. Y ahí está el quid: las herramientas del amo (en este caso, el racismo en el que caen también las feministas blancas) nunca destruirán la casa del amo (en este caso, el sistema patriarcal, firmemente enraizado también en el racismo, el clasismo y la homofobia).

Particularmente relevante me parece este párrafo:

"A las mujeres de hoy todavía se les pide que salven la laguna de la ignorancia masculina y que eduquen a los hombres sobre nuestra existencia y nuestras necesidades. Esta es una vieja y elemental herramienta de todos los opresores para mantener a los oprimidos ocupados con las preocupaciones del amo. Ahora escuchamos que es el deber de las mujeres de color educar a las mujeres blancas -frente a una tremenda resistencia- sobre nuestra existencia, nuestras diferencias, el papel de cada una en nuestra supervivencia conjunta. Esto divide nuestras energías y es una trágica replicación del pensamiento racista patriarcal".

Y, aunque Audre Lorde se refiere principalmente al racismo en este texto, me pregunto si su frase no podría aplicarse a muchas otras situaciones. A mí, por ejemplo, se me viene a la cabeza cuando los medios (normalmente los que defienden una especie de feminismo liberal de la peor especie) se congratulan de que cada vez haya más mujeres en los consejos de dirección de las grandes empresas: mujeres a la cabeza de un sistema (el capitalismo salvaje) basado en la opresión de las mujeres tanto en la producción (cualquiera que lea a Vandana Shiva o a Naomi Klein, aunque esta no es una autora feminista, se dará cuenta de cómo las multinacionales, a la hora de expandirse por países en desarrollo, juegan la carta del género de una manera brutal: para ellas no es lo mismo explotar a un hombre que explotar a la mujer) como en la comercialización (que la publicidad es tremendamente sexista no debería ser una sorpresa para nadie).

NOTA. A partir de hoy, hay moderación de comentarios. Esto por dos razones: 1) un tal "Mr. Macho" me había dejado unos cuantos comentarios de machismo primitivo y elemental (yo creo que es una parodia, no se puede ser tan neandertal, pero en fin) y no me da la gana de tenerlos aquí, que es mi blog; 2) a veces la gente comenta en entradas bastante antiguas y no veo los comentarios hasta bastantes semanas después, con lo cual, al hacerlos pasar por el filtro de moderación, por lo menos conseguiré que me llegue una notificación al correo cada vez que alguien escriba algo. De todas formas, procuraré ir aprobando los comentarios lo más rápidamente posible. Gracias a todos por leer y comentar.

viernes 5 de junio de 2009

¿Radical o liberal?*

¿Luchamos por liberarnos de la opresión o vamos solo a por la igualdad?
¿Atacamos la misma raíz del problema o nos limitamos a maquillar un poco sus síntomas?
¿Renunciamos de entrada a ser comprendidas por la mayoría de la población o descafeinamos un poco el mensaje para llegar al mayor número de personas posible?
¿Somos una revolución o un movimiento de relaciones públicas?**

* Quien tenga tiempo y ganas, puede leer más sobre feminismo liberal y feminismo radical (y un par de feminismos más; luego podéis adivinar en cuál me adscribo yo) aquí.

** Esto es un homenaje (que es la forma fina de decir "plagio") a Gloria Steinem, que, cuando Betty Friedan (representante del feminismo liberal) manifestó sus objeciones a que la defensa de las lesbianas se convirtiese en uno de los puntos básicos del feminismo porque esto podría causar en la opinión pública rechazo por la causa, respondió "Feminism is a revolution, not a public relations movement".

martes 2 de junio de 2009

¿Podemos dejar a un lado los insultos con carga de género, por favor?

Probablemente la señora Gloria Lago y la señora Rosa Díez me caigan tan mal como al que más. Me repatea ver cómo desde las tribunas que muy amablemente les ceden los medios hagan gala de su privilegio como hablantes de una lengua mayoritaria y berreen a la mínima posibilidad de perder este privilegio. Aunque admito que es bastante destacable que estas dos mujeres hayan conseguido, en pocos meses, alcanzar una posición de liderazgo (vale, liderazgo de colectivos con los que no comulgo, pero liderazgo al fin y al cabo), tampoco tengo ningún reparo en criticarlas: al colocarse en esa posición de defensoras de su privilegio están, en realidad, reproduciendo los peores aspectos del patriarcado. Y me parece muy bien que se las critique y que se desmonten los argumentos falaces con que inundan día sí y día también debates como el del plurilingüismo en España.

Lo que no me parece tan bien es cuando estas críticas van acompañadas por insultos con carga de género. Se podría argumentar que en Internet hay de todo, que cualquiera puede entrar e insultar de forma anónima, que no hay que tomarse en serio los insultos que se encuentran por la Red, pero ¿por qué en un espacio virtual en el que se está debatiendo con un mínimo de corrección y coherencia, aunque también con cierto tono lúdico, puede entrar uno y decir que le gustaría preguntarle a Gloria Lago cuánto cobra por una felación? ¿O hacer un fotomontaje de Rosa Díez en el que aparece vestida de prostituta? ¿Y que nadie tenga absolutamente ninguna objeción e incluso se rían estas gracias? ¿Qué pasaría si yo entrase en un espacio de esos y escribiese que me gustaría preguntarle a Alfonso Rueda cuánto cobra por un cunnilingus? ¿O si hiciese un fotomontaje con Fernando Savater vestido de gigolo?

Respuesta: lo único que pasaría es que quedaría rarísimo, no se entendería y nadie reiría la gracia: más bien la ignorarían. La ecuación prostitución = degradación solo se aplica cuando la prostituta es una mujer y el cliente es un hombre, y la única forma en la que se me ocurre que podrían funcionar los dos ejemplos que yo he puesto sería sugiriendo que no solo los "prostitutos" son hombres, sino que también los clientes lo son. Ah, claro, pero entonces tendríamos un bonito ejemplo de homofobia. Sea como sea, gana el patriarcado.